lunes, 30 de agosto de 2010

Tengo una propia Mal en el sótano de mi subconsciente o Simplemente un Comentario de Inception ("El Origen")

Lo que viene puede tener varios Spoilers, así que si no viste aún Inception no sigas leyendo.

No soy muy dado a escribir sobre nada, pero ayer vi por segunda vez Inception o "El origen" (no fue de fanático, se había llenado la otra película que quería ver y mis acompañantes no habían visto esta) y son muchas las cosas que me quedaron dando vueltas.

Esta nueva película de Christopher Nolan es catalogada como acción o ciencia ficción (en un cine la tenían como TERROR los idiotas), pero para mí es más bien un drama o una película de amor. Cuenta básicamente la historia de un tipo tratando de olvidarse de su esposa, tratando de superar sus pérdidas amorosas y resolver sus asuntos pendientes con ese recuerdo, es al final una película que se trata del amor y de los sueños que se pueden compartir con alguien especial, más que de todo el tema de las realidades múltiples y de la veracidad o no de lo que creemos es la realidad.

La presencia de Mal, la esposa muerta del protagonista, en todos los sueños es una representación de algo que (supongo no soy el único) casi todos hemos sentido alguna vez. El recuerdo de una persona amada y perdida que a pesar de los esfuerzos racionales conscientes no podemos dejar del todo atrás. El sentir la presencia, el recuerdo de esa persona produce una sensación de plenitud y bienestar muy potente, pero sabemos (sé), como Cobb en la película, que no deberíamos recurrir a ese recuerdo.

Ese recuerdo que se vuelve independiente y nos sabotea en momentos y lugares cuando menos lo esperamos, pero al que tratamos de buscar a veces de forma desesperada, como un vicio; que me parece es precisamente eso lo que es. Sabemos que el placer dará lugar al dolor o a la ansiedad, pero aún así lo buscamos y lo dejamos crecer.
Este recuerdo "rebelde" llama y te tienta, te hace pensar que no hay nada que perder, que lo mejor es tratar de recuperar lo perdido (aun sabiendo que puede ser imposible) te tira la misma frase desafiante que Saito dice en la película "hay que tratar para no convertirte en un viejo arrepentido lleno de remordimientos esperando morir solo"

Otro tema que me gustaría tocar es el cómo transcurre el tiempo en los sueños. En la película 5 minutos de tiempo real son una hora en tiempo dentro del sueño, y el protagonista (un tipo joven) pasa casi 50 años (tiempo de sueño) junto con su esposa. Vivieron toda una vida juntos sólo en unos días de tiempo en la realidad.

Más que meterme en el tema de ciencia ficción o del funcionamiento del cerebro en los sueños, esto me hizo pensar en la sensación del tiempo que uno tiene con ciertas relaciones afectivas, no necesariamente amorosas. La sensación de haber vivido más tiempo junto a alguien o de conocerlo desde hace más tiempo de lo que el calendario indica, me parece es el tema. Sentir que en un breve lapso de tiempo se vivieron muchas más cosas de lo que podría caber en ese período de tiempo es una sensación que tiene un poco de mágica y que me hace pensar que esa persona era realmente especial.

¿Hay alguna explicación para esto? la verdad no lo sé, pero con lo que vi en la película se me ocurre que en las relaciones en las que uno comparte de manera muy íntima con la otra persona, donde en algún punto los sueños se vuelven compartidos, el tiempo (como en la película) se vuelve más lento, permitiendo que vivamos más experiencias y de una intensidad mayor a lo que el "tiempo real" nos permite.

Las personas con las que pasa esto no son muchas, una especie escasa y extraordinaria y no aparecen muchas veces (por lo menos a mi no me han aparecido muchas), por lo que en su memoria y recuerdo bien vale filmar una película como Inception (si eres Nolan), o en mi caso verla un par de veces.... con el riesgo de que se nos escapen las "Mal" que llevamos.

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